1 Primera asamblea de mundos posibles
La Primera Asamblea apeló a las metodologías del espacio que la recibió, la Ala Kusreik Ya Misak Universidad, en torno a la Tulpa, al fuego sagrado que orienta la conversación.
Espacio vivo y dinámico dedicado al poder ancestral y contemporáneo de la palabra hablada y la acción colectiva.
Inspirado en las prácticas ancestrales de los palabreos alrededor del fuego y en las metodologías de uramba, comadreo, minga y tonga, busca generar encuentros significativos para el diálogo intercultural, la escucha profunda, la construcción colectiva de conocimiento y el fortalecimiento del tejido social.
Un ejercicio de reconocimiento de la palabra y la acción comunitaria como semillas de pensamiento, vehículos de memoria y herramientas de resistencia, que busca revalorizar los sistemas de conocimiento de los diversos pueblos, como referentes de mundos posibles.
El fuego, como símbolo de encuentro, calor humano y sabiduría ancestral, se convierte en la metáfora central para propiciar espacios de confianza, respeto y horizontalidad donde diversas voces puedan resonar y unirse en acción.
La Primera Asamblea apeló a las metodologías del espacio que la recibió, la Ala Kusreik Ya Misak Universidad, en torno a la Tulpa, al fuego sagrado que orienta la conversación.
A partir del trabajo de memoria de La Casa del Cacao, se propuso como tema los Sistemas de Participación, compartiendo con el público por medio de espirales de saberes.
La Tercera Asamblea se realizó en La Tulpa de la UAIIN-CRIC, donde la espiritualidad propia permitió gestar la conversación alrededor del fuego y los remedios propios del territorio.
La Primera Asamblea apeló a las metodologías del espacio que la recibió, la Ala Kusreik Ya Misak Universidad, en torno a la Tulpa, al fuego sagrado que orienta la conversación.
A partir del trabajo de memoria de La Casa del Cacao, se propuso como tema los Sistemas de Participación, compartiendo con el público por medio de espirales de saberes.
La Tercera Asamblea se realizó en La Tulpa de la UAIIN-CRIC, donde la espiritualidad propia permitió gestar la conversación alrededor del fuego y los remedios propios del territorio.