La conversación permitió reconocer los mundos posibles que ya existen: planes de vida, luchas y proyectos de cada una de las personas asamblearias y afirmar el título del salón no como una metáfora, una idea poética o un horizonte de posibilidades, sino como una realidad de muchos territorios, comunidades y personas que habitan el Cauca.
En este espacio, abierto al público, se realizó también un ejercicio de escucha colectiva de una pieza sonora realizada con fragmentos de audios que lxs integrantes del equipo curatorial, pedagógico y de mediación hizo, dirigiendo un mensaje a unx mayorx o líder/lideresa de la asamblea sobre cómo su orientación se veía reflejadas en la programación o configuración de esta versión del Salón Nacional.