La propuesta curatorial KAUKA, asamblea de mundos posibles es un proceso vivo, afectivo, colectivo, diverso, político, asambleario, orgánico y enraizado en la ancestralidad del territorio. Resuena y establece conexión con procesos artísticos comunitarios del adentro y el afuera de la región, desbordando lo que se ha configurado colonialmente como departamento y nación. Los modos de hacer de este 47 Salón Nacional de Artistas responden a lógicas situadas a través de modelos colaborativos en lo curatorial y lo operativo, a la vez que aspira al intercambio en red para el fortalecimiento y continuidad de procesos locales más allá del salón.
KAUKA, asamblea de mundos posibles se plantea como alternativa a las formas centralizadas, jerárquicas y racializadas con las que opera gran parte del sistema del arte contemporáneo generando un espacio para la creación de otros mundos posibles donde se reconozca la diversidad de saberes, cuerpos y espiritualidades, y donde el arte se entienda como una práctica colectiva y territorial.
Kauka, en nam-trik, significa ‘Madre de los bosques’. En los idiomas originarios, las toponimias se asignan según la función ecológica que los caracteriza: son el verbo con el que el territorio se nombra a sí mismo. Este territorio se nombra a sí mismo como cuerpo vivo.