El Colectivo surge con la intención de construir una identidad gráfica a través del oficio y sus técnicas de reproducción análoga de imagen seriada. Asume la gráfica como herramienta de memoria e identidad popular, desde y para el pueblo. Busca descentralizarla compartiéndola en los territorios mediante empapelados, intervenciones e instalaciones en espacios públicos, promoviendo una gráfica libre y de distribución masiva. Su labor se enfoca en la preservación y visibilización de la memoria indígena, campesina y mestiza, articulando la gráfica, la defensa de derechos humanos y la pedagogía artístico-social en acciones cooperativas con las comunidades del suroccidente colombiano. Como corazón el taller y libre el conocimiento de este oficio.
El proyecto presentado en el 47SNA está a cargo de Ararat Sofía Vargas, Sofía Cerón y Mateo Caycedo, juntanza que entrelaza y fortalece procesos sociales y culturales desde la interculturalidad del territorio, los saberes y pensamientos diversos.
ODIO SU GUERRA
Exposición: Guardias del fuego compartido
Colectivo Amapola
Instalación
2025
Con el propósito de visibilizar el pensamiento y la práctica de la gráfica independiente, local, popular y callejera, el Colectivo Amapola presentó una instalación que reúne diversos procesos desarrollados en los últimos años, articulados bajo el lema “ODIO SU GUERRA”. Se trata de una serie de gráficas, acciones e intervenciones desde las cuales el colectivo se posiciona en contra de una guerra alimentada por intereses políticos y económicos particulares, sostenida por fuerzas estatales y paraestatales, y responsable de conflictos armados que históricamente han deshumanizado, estigmatizado, despojado y violentado a la población civil. Al mismo tiempo, el colectivo afirma la potencia de las posturas no violentas del trabajo creativo, artístico y activista como forma de resistencia y acción política.
La instalación escenifica el espacio íntimo de la creación gráfica, trasladando lo privado al ámbito público y revelando las huellas del hacer colectivo: objetos, memorias, gestos y acciones que sostienen la creatividad como una forma de re-existencia en el contexto quebrantado y resiliente del Cauca. El trabajo del colectivo está profundamente vinculado a su territorio; en el espacio confluyeron audios intercambiados entre sus integrantes, de los cuales emergieron frases e imágenes que abrieron la posibilidad de imaginar y afirmar otros mundos posibles, a través de la denuncia de hechos violentos, silenciados por el statu quo.
Presencias humanas:
Colectivo Amapola: Ararat Sofía Vargas, Sofía Cerón y Mateo Caycedo.
Presencias más que humanas:
El taller: corazón operativo de conspiración gráfica.
Territorios:
Habitan el suroccidente colombiano, contexto que construye sus miradas y da sentido a su hacer.