Artista Maya-Kaqchikel, curadora independiente, catedrática de arte y gestora cultural. Explora temas de identidad indígena, memoria histórica, colonialismo y resistencia. Cuestiona su contexto, hablando en oposición a las miradas patriarcales, racistas y colonialistas arraigadas en la historia americana. Su trabajo destaca por una búsqueda férrea en la deconstrucción y estudio de las palabras, desarticulando las conductas del poder desde los lenguajes de la memoria.
Ha participado en exposiciones individuales y colectivas a nivel nacional e internacional, y ha sido artista seleccionada para participar en la Aichi Triennale Japón (2025); 13a Bienal de arte Leandre Cristofòl, Barcelona (2025); 35 Bienal de São Paulo, Brasil (2023); Bienal Sur Buenos Aires, Argentina (2022); Diversas Bienales de Arte Paiz Guatemala; La Bienal en Resistencia, Guatemala (2018 y 2022), y Bienal del Sur “Pueblos en resistencia”, Caracas, Venezuela (2018).
Entres sus residencias artisticas se encuentran: Residencia Fundación Ama Amoedo FAARA, Uruguay (2023); 25 hrs. Hotel Zurich, Suiza (2023); ARTE-UNAM Mérida, Yucatán, México (2022); Residencia Galeria Muy, Chiapas, México (2019); Ritual, Satisfactory Art Space, Costa Rica (2022); Residencia de arte Espira/Espora, Nicaragua (2013, 2014, 2016). Su obra forma parte de la colección del Museo Reina Sofía de España, Museo de Arte Contemporaneo de Panamá, Museo de la Solidaridad Salvador Allende Santiago de Chile, Il posto Santiago de Chile, y Art Nexus Colombia.
Mujer maya
Sin identificar
Carmelina Yule Paví
Toribío, Cauca, 1962–2024
Lideresa indígena nasa del Resguardo de Toribío, Cauca. Dedicó su vida a la defensa del territorio, los derechos de su comunidad y la igualdad de las mujeres. El 16 de marzo de 2024 fue asesinada por el frente Dagoberto Ramos de las disidencias de las FARC, mientras intentaba proteger a un menor reclutado de manera forzada.
Carmelina fue reconocida por su compromiso con la Guardia Indígena Kiwe Thegna y miembro del movimiento de mujeres nasa Hilando Pensamiento del Plan de Vida. Se distinguió por su sabiduría, su labor comunitaria y su dominio del arte del tejido y del idioma propio, el Nasa Yuwe. Su vida fue un ejemplo de resistencia, resiliencia y dignidad frente a la violencia; una herencia viva que sigue sosteniendo a su comunidad.
Elena Hinestroza
Timbiquí, Cauca, 1965
Poeta, cantadora y gestora cultural, su vida ha sido una travesía de resistencia. El conflicto armado la desplazó primero a Buenaventura y luego a Cali. En el distrito de Agua Blanca, fundó en 2009 Integración Pacífica, una organización que acogió a mujeres, jóvenes y víctimas de la guerra, utilizando la música, la poesía y la danza como bálsamo y trinchera.
Autora de más de cincuenta canciones y poemas, su obra es río, selva y tambor; su voz, una herencia viva que también entonan sus hijos. Ha participado en libros colectivos, mesas de víctimas y escenarios emblemáticos como el Festival Petronio Álvarez, donde fue nombrada La Cantadora de la Paz.
Su arte la ha llevado a Cuba, a la Universidad de Harvard y a colaborar con agrupaciones como Herencia de Timbiquí, además de cofundar el Festival Mundial de las Ballenas y Cantadoras, una celebración de la raíz africana y la memoria ancestral.
Ha recibido reconocimientos como Mujer Vallecaucana, el Premio Nacional Benkos y el FUNEI 2023 por su página Cantadora de la Paz. Su presencia es símbolo de resistencia: con cada arrullo siembra paz: con cada verso, reconstruye patria.
Mama Agustina Yalanda Tumiñá
Wampia, Cauca, 1954
Sabedora tradicional y partera del pueblo indígena Misak de Wampia, Cauca. Ha participado en numerosos eventos nacionales e internacionales en representación de las mujeres Misak, obteniendo importantes reconocimientos por su labor en la preservación y fortalecimiento de la medicina tradicional, especialmente en el ámbito de la partería.
En 2015 fue protagonista del documental MAMA y en 2016 recibió el Reconocimiento a la Dedicación en el Enriquecimiento de la Cultura Ancestral de los Pueblos Indígenas de Colombia, otorgado por el Ministerio de Cultura, gracias al proyecto Parteras Misak: hilando conocimientos de vida y de re-existencia.
Actualmente hace parte del Consejo de Abuelas Médicas Tradicionales de Colombia y del Consejo de Abuelos del Pacto Mundial Consciente, continuando su camino como guardiana de saberes y transmisora de vida.
Ficha tecnica
Exposición: El mundo al revés
El futuro que nunca fue Marilyn Boror Bor Pintura, cemento y acción 2023-2025
El futuro que nunca fue es un conjunto de cuatro retratos de mujeres del Cauca; tres de ellas, Elena Hinestroza, Carmelina Yule, Agustina Yalanda, ejemplos de lucha cuya memoria es importante para nuestros territorios, y el cuarto, el de una mujer indígena no identificada de San Juan Sacatepéquez, Guatemala.
Estas mujeres son y fueron madres, hijas, abuelas, lideresas, sanadoras y comadronas que, aunque invisibilizadas en la historia oficial, sostienen la vida y la resistencia comunitaria.
Las pinturas al óleo realizadas por la artista fueron cubiertas por una gruesa capa de cemento, símbolo de la idea de “progreso” capitalista y extractivista que pretende enterrar los colores, paisajes e indumentarias de pueblos originarios. El día de la inauguración del 47 SNA, estas capas fueron removidas en una acción colectiva con personas de las comunidades de las mujeres retratadas, lo cual develó la fuerza, aún viva, de la memoria.
La instalación del proyecto en el Panteón de los Próceres de Popayán constituyó un gesto de afirmación de la memoria territorial que entró en tensión con la memoria oficial, construida desde la exclusión de cuerpos, territorios y saberes. En un ejercicio orientado a desnaturalizar las formas hegemónicas de representación de la historia y a sanar el espíritu de Kauka, el Panteón se transformó en un lugar de disputa: un umbral desde el cual imaginar otras narrativas históricas que reconozcan la pluralidad que ha dado forma a lo que hoy llamamos región y país, al tiempo que rinde homenaje a las lideresas como guardianas de la memoria oral y de la defensa del territorio.
Presencias humanas:
Retratos de Elena Hinestroza, Carmelina Yule, Agustina Yalanda y una mujer maya del pueblo Kaqchikel sin identificar. Movimiento de mujeres Nasa Hilando Pensamiento del Plan de Vida: Jimena Musicue Casso, Hercilia ascue Yule, Luz Dary Campo Taquinás y Teresa Yule Ascue.
Presencias más que humanas:
Espíritus de las que ya no están. En memoria de las ancestras mayas, misak, nasa y afro defensoras de la vida, y de la herida abierta de la industria cementera, que transforma montañas y ríos en despojo y contaminación.
Territorios:
Este proyecto es un encuentro entre Marilyn Boror Bor, artista maya-kaqchikel que habita la ciudad de Guatemala; mujeres del territorio de San Juan Sacatepéquez, Guatemala; y los municipios Santa María de Timbiquí, Toribío y Wampia, en Cauca, Colombia.
Texto complementario
TEXTO QUE ACOMPAÑA FOTO DE PINTURA DE MUJER MAYA
Mujer maya Sin identificar
TEXTO QUE ACOMPAÑA FOTO DE PINTURA DE CARMELINA YULE
Carmelina Yule Paví Toribío, Cauca, 1962–2024
Lideresa indígena nasa del Resguardo de Toribío, Cauca. Dedicó su vida a la defensa del territorio, los derechos de su comunidad y la igualdad de las mujeres. El 16 de marzo de 2024 fue asesinada por el frente Dagoberto Ramos de las disidencias de las FARC, mientras intentaba proteger a un menor reclutado de manera forzada.
Carmelina fue reconocida por su compromiso con la Guardia Indígena Kiwe Thegna y miembro del movimiento de mujeres nasa Hilando Pensamiento del Plan de Vida. Se distinguió por su sabiduría, su labor comunitaria y su dominio del arte del tejido y del idioma propio, el Nasa Yuwe. Su vida fue un ejemplo de resistencia, resiliencia y dignidad frente a la violencia; una herencia viva que sigue sosteniendo a su comunidad.
TEXTO QUE ACOMPAÑA FOTO DE PINTURA DE ELENA
Elena Hinestroza Timbiquí, Cauca, 1965
Poeta, cantadora y gestora cultural, su vida ha sido una travesía de resistencia. El conflicto armado la desplazó primero a Buenaventura y luego a Cali. En el distrito de Agua Blanca, fundó en 2009 Integración Pacífica, una organización que acogió a mujeres, jóvenes y víctimas de la guerra, utilizando la música, la poesía y la danza como bálsamo y trinchera.
Autora de más de cincuenta canciones y poemas, su obra es río, selva y tambor; su voz, una herencia viva que también entonan sus hijos. Ha participado en libros colectivos, mesas de víctimas y escenarios emblemáticos como el Festival Petronio Álvarez, donde fue nombrada La Cantadora de la Paz.
Su arte la ha llevado a Cuba, a la Universidad de Harvard y a colaborar con agrupaciones como Herencia de Timbiquí, además de cofundar el Festival Mundial de las Ballenas y Cantadoras, una celebración de la raíz africana y la memoria ancestral.
Ha recibido reconocimientos como Mujer Vallecaucana, el Premio Nacional Benkos y el FUNEI 2023 por su página Cantadora de la Paz. Su presencia es símbolo de resistencia: con cada arrullo siembra paz: con cada verso, reconstruye patria.
TEXTO QUE ACOMPAÑA FOTO DE PINTURA DE MAMA AGUSTINA
Mama Agustina Yalanda Tumiñá Wampia, Cauca, 1954
Sabedora tradicional y partera del pueblo indígena Misak de Wampia, Cauca. Ha participado en numerosos eventos nacionales e internacionales en representación de las mujeres Misak, obteniendo importantes reconocimientos por su labor en la preservación y fortalecimiento de la medicina tradicional, especialmente en el ámbito de la partería.
En 2015 fue protagonista del documental MAMA y en 2016 recibió el Reconocimiento a la Dedicación en el Enriquecimiento de la Cultura Ancestral de los Pueblos Indígenas de Colombia, otorgado por el Ministerio de Cultura, gracias al proyecto Parteras Misak: hilando conocimientos de vida y de re-existencia.
Actualmente hace parte del Consejo de Abuelas Médicas Tradicionales de Colombia y del Consejo de Abuelos del Pacto Mundial Consciente, continuando su camino como guardiana de saberes y transmisora de vida.