Es a la vez un bosque en regeneración y un centro de formación, investigación y creación ubicado en las cercanías de Bogotá, que se dedica a tejer procesos y pedagogías interculturales para reconectar cuerpo, territorio y comunidad a partir de la convergencia entre saberes ancestrales y prácticas contemporáneas.
Sus metodologías ponen en primer plano la reparación, el cuidado y la resiliencia ecológica. Su enfoque integra la construcción con tierra, la permacultura, las prácticas artísticas y las cosmovisiones indígenas, desarrollando espacios y dispositivos que funcionan como arquitecturas de cuidado, ámbitos simbólicos y restaurativos donde se ejercitan prácticas devocionales y de escucha profunda, se experimenta la interdependencia y se generan procesos de armonización colectiva.
Con la instalación Vessel for Liminal Dialogues: A Woven Sanctuary for Transformative Encounters, participaron en la Bienal de Arquitectura de Venecia Intelligens. Natural. Artificial. Collective (2025)