Proceso de Liberación de la Madre Tierra – Uma Kiwe
Proceso de Liberación de la Madre Tierra – Uma Kiwe

Conformado por comunidades del pueblo nasa del norte del Cauca que desde 2005 se organizaron para enfrentar los poderes de la agroindustria y del sistema financiero global, ocupando y recuperando territorios en manos de grandes ingenios azucareros y sus aliados. Su lucha parte de una convicción profunda: “mientras la Madre Tierra no sea libre para la vida —como suelo y hogar colectivo de los pueblos que la cuidan, la respetan y conviven con ella— tampoco lo seremos sus hijas e hijos. La libertad de la vida, humana y no humana, está indisolublemente ligada a la libertad de la tierra”.

Provienen de procesos comunitarios asentados en territorios como Munchique, Huellas, López Adentro y Corinto, y en fincas recuperadas como Quitapereza, Los Mangos, La Emperatriz, Canaima I, II y III, La Albania, Quebrada Seca, Miraflores, García Arriba y García Abajo, Caucana, Cultivos, Granadita, Vista Hermosa, San Luis Abajo, entre otras. Muchas de estas tierras, al servicio del ingenio Incauca, se han convertido en espacios de siembra, memoria y resistencia.

El Proceso de Liberación de la Madre Tierra —Uma Kiwees, da continuidad de una larga historia de lucha y dignidad, la de Guillermo Hijo y Guillermo Padre, las veinte personas masacradas en El Nilo, las víctimas de Gualanday, San Pedro, El Naya y López Adentro; la de Cristóbal, Marden, Benjamín y Álvaro Nasa Pal, y de cientos de hombres y mujeres asesinados por defender la vida y el territorio. Son herederxs de la siembra política y espiritual de Quintín Lame, Juan Tama, La Gaitana, y de las resistencias ancestrales que enfrentaron la colonización, así como de las narraciones originarias de Uma y Tay, raíz de nuestra memoria viva.

Norte del Cauca
2005
-

Gráfica del Proceso de Liberación de la Madre Tierra

Exposición: Guardias del fuego compartido

Proceso de Liberación de la Madre Tierra
Impresión digital

El Proceso de Liberación de la Madre Tierra está conformado por comunidades del pueblo Nasa del norte del Cauca, que desde 2005 se levantan frente al poder capitalista que esclaviza la tierra. Su propósito es devolverle la libertad a Uma Kiwe (la Madre Tierra) para que vuelva a ser hogar colectivo de los pueblos que la cuidan y la habitan. Herederos de luchas históricas como las de Quintín Lame, La Gaitana y Juan Tama, con este proceso dan continuidad a una memoria marcada por la resistencia y el genocidio. A través de las mingas de liberación, las comunidades recuperan las fincas en manos de la agroindustria, tumban la caña, siembran alimentos y fortalecen su autonomía. En este proyecto, el Proceso participa con su gráfica política y pedagógica, y con los llamados “videobines”, herramientas didácticas itinerantes que forman parte de su gráfica propia, donde se representan y visibilizan sus denuncias, luchas y sueños colectivos.

La Liberación de la Madre Tierra se sitúa como una resistencia anticolonial y ecopolítica frente a las múltiples formas del neoliberalismo y el extractivismo. Este proceso propone un futuro en el que las vidas humanas y no humanas se sostienen mutuamente, reivindicando la siembra, el tul y la palabra colectiva como caminos hacia la libertad y la dignidad territorial.

Presencias humanas:
La continuación que hace Guillermo Hijo de la lucha de Guillermo Padre, también asesinado. Los hermanos, las hermanas, las amigas, los parceros, los sobrinos, la comunidad y la tierra donde se sembró su ombligo hace veinte años. La familia de los veinte de El Nilo que fueron masacrados: Darío, Ofelia, Carolina, Adán, Edgar, Otoniel, Mariana, Eleuterio, Tiberio, Floresmiro, Mario, María Jesús, Nicolás, Feliciano, Calixto, Julio, José Jairo, Jesús Albeiro, Daniel y Domingo. Y todxs los que fueron masacrados: la parentela de los trece de Gualanday (entre ellos siete kiwe thegnas), los ocho de San Pedro, los cien de El Naya, los cinco de López Adentro, la familia de Cristóbal, de Marden, de Benjamín, de Álvaro Nasa Pal, La tribu de Anatolio; la descendencia de cientos de hombres y mujeres que cayeron liberando a la Madre Tierra; la siembra de Quintín Lame, de Juan Tama, de La Gaitana y sus veinte mil guerreros que enfrentaron la primera arremetida.

Presencias más que humanas:
La Tullpa (Fuego) de cada punto de liberación de Uma kiwe (Madre Tierra) y Tay (padre Sol)

Territorios:
Munchique, Huellas, López Adentro y Corinto, asentadas en las fincas de Quitapereza. Los Mangos, La Emperatriz, Canaima I, II y III, La Albania, Quebrada Seca, Miraflores, García Arriba, García Abajo, Caucana, Cultivos, Granadita, Vista Hermosa, San Luis Abajo y las que vienen. <–write nueva sección –>

Zapantera Negra

Exposición: Monte Adentro

Colectivo EDELO y Proceso de Liberación de la Madre Tierra
Bordado e intervención sobre tela
2016

[…] el Arte es para nosotros una de las formas de decirnos y de decir de nuestras raíces, nuestro dolor, nuestra alegría, nuestra historia, nuestro saber, nuestra lucha, y es un modo de explicar al otro que estamos viviendo, en el sentido en el que el arte para nosotros y frente a nuestras luchas ha de ser otro modo de crear otra vez el mundo, algo bueno para este mundo de porquería.
— Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano del EZLN, Carta al Encuentro CompArte, 2016.

Esta semilla colectiva encuentra su potencia vital en la confluencia entre los bordados del Proceso de Liberación de la Madre Tierra y la obra Zapantera Negra de EDELO. Desde este cruce de historias, Zapantera Negra de EDELO une el legado estético del Black Panther Party (con sus panteras negras rebeldes y emancipadoras) con el simbolismo zapatista: el pasamontañas, la autonomía y la digna rebeldía tejiendo un puente entre dos luchas que a primera vista podrían ser muy distintas. Sin embargo, convergen en su compromiso con el territorio que ocupan, la dignidad y la liberación de sus pueblos.

La confluencia de la cosmovisión nasa materializada en la aguja de tejer, en el lenguaje de los retazos de telas, hilos, colores y un arte de vivir sintiendo la tierra en forma rebelde, como afirman “somos el palpitar de lo que germinará”, se entrecruza con el pulso negro y subversivo de la Zapantera. Estos puentes estéticos y políticos, enmarcados en la Exposición Monte Adentro del 47 SNA, son una fuerza que brota desde la resistencia misma. Con Uma kiwe (la madre tierra) nos recuerdan que la vida y la lucha están intrínsecamente ligadas, la creación es la materialización de lo que nos constituye. En la Minga que somos, todo esto no es más que una exigencia de poder seguir existiendo —luchando por la tierra y la vida—. Las memorias tejidas con esperanza entre EDELO y las compañeras de Tejidos Liberados del Proceso de Liberación de la Madre Tierra evocan un grito universal por la libertad. Como en Zapantera Negra, esta poética es un diálogo tejido con los hilos invisibles de la resistencia, que entrelaza la rebeldía del Norte y del Sur en una sola voz y un solo cuerpo.*