Tonga por las dos aguas / Recorrido por Monte Oscuro

Tonga por las dos aguas surgió del encuentro entre lxs curadrxs Eblin Grueso y Laura Campaz, y la artista Alexandra Idrobo con el colectivo COASI. Nació como una iniciativa orientada a recuperar la antigua tradición de recorrer los ríos Palo y Paila en Puerto Tejada, práctica que históricamente se realizaba para celebrar los reinados barriales, en los cuales cada barrio contaba con una reina que desfilaba en barcas adornadas y que concluía en una verbena a la orilla del río. Se concibió como un ejercicio de reactivación de la memoria histórica y cultural del territorio, retomando el tránsito por las aguas como gesto simbólico y comunitario. Como giro conceptual, la propuesta incluía la invitación a mayoras portadoras de esta memoria, no solo desde la narración oral, sino también a través de cantos y poemas, articulando así un encuentro que exaltara diversas expresiones culturales afrocaucanas.

Si bien se pensó como un recorrido en el río, pero fue el propio territorio el que impuso otra forma de caminarlo. Las aguas crecidas obligaron a detener la canoa y a leer la señal. Lejos de ser un obstáculo, este desvío activó el sentido profundo del recorrido: aprender a no imponer el trayecto, a reconocer cuándo es el territorio el que decide por dónde se transita. El recorrido se configuró entonces por las calles, a orillas del río Palo y Paila, siguiendo su cauce desde tierra firme y atravesando lugares significativos del municipio, como el parque y otros espacios de encuentro cotidiano. Caminar al lado del agua, sin entrar en ella, desplazó la experiencia hacia una atención distinta: el río como presencia constante, como límite y como memoria viva que observa y acompaña.