Con la Fundación Alto Canal como anfitrión y la coreógrafa afrocolombiana Andrea Bonilla, maestra en Artes Escénicas con énfasis en Danza Contemporánea y magíster en Estudios Culturales, como invitada, se construyó un espacio de conocimiento basado en la escucha, el cuidado y la cohabitación temporal junto a lxs bailarinxs de la Corporación Artística y Cultural Los Navegantes de Santa Bárbara de Timbiquí, por medio del proyecto Mientras río, el lugar que sostiene.
Este proceso partió del reconocimiento del río Timbiquí como un ser social y un cuerpo vivo que organiza la vida cotidiana, cultural y espiritual de las comunidades del Pacífico. Más que agua en movimiento, el río se reveló como territorio, alimento, sonido, memoria y hogar; como narrador y guardián de historias, cantos, luchas y celebraciones. La residencia propuso un cruce entre la danza afro contemporánea y la danza tradicional del Pacífico colombiano, no para jerarquizarlas ni fusionarlas, sino para ponerlas en relación. El objetivo no fue preservar ni actualizar formas, sino activar un espacio donde el movimiento se convirtiera en pregunta y posibilidad. Un espacio transformador donde el cuerpo, al moverse, volviera a escuchar al territorio y a producir sentido desde la experiencia compartida.