Instalación en espacio ancestral
Fuente en la base de la Pirámide de Tulcán, Popayán
Tras el juicio espiritual al conquistador Sebastián de Belalcázar por parte de la comunidad Misak en 2021, que resultó en el derribamiento de su monumento en la Pirámide de Tulcán (Kuta Inti), se iniciaron una serie de celebraciones como los Inti Raymi, otras formas de comprender el paso del tiempo desde las cosmovisiones andinas. Estas celebraciones estuvieron atravesadas por el sueño de sembrar un símbolo en este territorio sagrado: una forma capaz de abrazar la unidad en la diferencia que habita el Cauca. En ese proceso, y acompañada por Yazmín Muñoz y Hana Valentina, esta visión tomó la forma de un frailejón, guardián del pagamento, modelado con barro de los Urku-Nina, los volcanes Puracé y Sotará.