Zapantera Negra en tierra liberada

Encuentro Colectivo EDELO¹ (Chiapas) y Proceso de Liberación de la Madre Tierra (Norte del Cauca)

Corinto - Cauca

Todos los pueblos somos esclavos, junto con los animales y los seres de la vida, mientras no consigamos que nuestra madre recupere su libertad.
—Proceso de Liberación de la Madre Tierra

Unión en movimiento, unidad y respeto
son las bases que han mantenido encendido el fuego,
el fuego que a todo rebelde nutre y alienta,
el fuego aquel que calienta, el que tu esperanza alimenta.

—Zapanteras de CO, Manik B ft. Dawta G. & Emory Douglas



Haciendo eco de una de las conclusiones que surgieron de la Asamblea de mundos posibles, se realizó una acción más, posterior al desmontaje de las salas y en la línea de los procesos creativos que se vieron en las exposiciones y de muchos artistas que nos visitaron; es decir que el 47SNA, en lo que respecta a los procesos vivos y tangibles, no clausuró ni cerró. El proceso Zapantera Negra, desde la palabra del compa Francisco Lion, presentó la historia que ha aprendido y tenido el privilegio de acompañar, ante las familias del Proceso de Liberación de la Madre Tierra en territorio liberado, en el municipio de Corinto, Cauca.

El vocero del Colectivo EDELO (dirigido por Caleb Duarte y Mia Eve Rollow) y lxs liberadorxs anfitriones compartieron sus memorias del territorio, intercambiaron historias sobre las dificultades y gratificaciones de la movilización armada, y abordaron cuestiones relacionadas con la construcción de la autonomía zapatista en lo que hoy se denomina Gobiernos Autónomos Locales. Por su parte, Proceso de Liberación de la Madre Tierra narró una década de siembra de tullpas², de puntos de liberación y de acciones como la Marcha de la comida, así como de los elementos pedagógicos que llaman “videobines”.

A partir de la estética insurgente de las Panteras Negras, la autonomía zapatista y la resistencia radical del pueblo nasa —en tensión permanente con los consejos comunitarios y el pueblo negro del norte del Cauca—, este encuentro da una vuelta más en el tejido de la mochila de los mundos que llevan la innegociable autonomía bajo la piel y que se ha cosechado por varias generaciones en los corazones de los pueblos afro e indígenas.

Antes de llegar al campo, esta colaboración ya había dejado huella en la sala de exposición. Allí, la gráfica de Zapantera Negra, una iniciativa que fusiona la lucha antirracista estadounidense con el movimiento indígena mexicano, se encontró con la del Proceso de Liberación de la Madre Tierra. Este tejido visual se instaló en el Cambuche y en la Casa Palafito construida por el maestro José Manuel Cuesta y pintados por las maestras muralistas Nandi Mondragón y Diana Teca. La potencia de estas imágenes, que integran también el trabajo de Gerson Vargas, Bawer y Carlitos del Colectivo Chuzo Resistencia, funcionó como una herramienta política para imaginar futuros emancipadores, uniendo movimientos revolucionarios históricos a través de la Estampatón³.

Nuestra visita coincidió con las fechas de un paro armado nacional —impuesto, paradójicamente, por el Ejército de Liberación Nacional (ELN)—, lo cual, gracias al cuidado territorial del Gobierno Propio y de los Espíritus Mayores, no mermó nuestra voluntad de realizar el encuentro. Francisco Lion, Gerson Vargas y los curadores Laura Campaz, Eblin Grueso, Eyder Calambás y Phuyu Uma caminamos juntos para sentarnos en territorio liberado.

La jornada estuvo marcada por la hospitalidad de lxs liberadorxs que han sostenido la lucha por la tierra durante más de veinte años. Alrededor de un sancocho en leña, el Colectivo EDELO y lxs artistas locales compartieron historias de resistencia, intercambiando experiencias sobre la defensa de la vida y el territorio. Esta acción final reafirmó que la verdadera “curaduría” del Salón fue el reconocimiento mutuo; un acto donde la gráfica zapatista y la liberación caucana se reconocieron como una sola lucha, demostrando que el arte tiene el poder de habitar los lugares donde el sistema colonial ha intentado negar la vida.